La Hojiblanca 555 de Terraverne, finalista del Premio Mario Solinas

Compartir esta publicación

Segunda vez que Terraverne aparece en los premios del Consejo Oleícola Internacional

En Terraverne creemos que la excelencia no es una meta puntual, sino una forma de trabajar cada campaña. Por eso, recibir nuevamente el reconocimiento internacional de estar entre los finalistas del Premio Mario Solinas a la Calidad del Consejo Oleícola Internacional (COI) supone una enorme satisfacción para todo nuestro equipo.

En esta 26ª edición del certamen correspondiente al hemisferio norte, nuestra Hojiblanca Terraverne ha sido seleccionada como finalista en la categoría de Pequeños Productores, una distinción especialmente significativa para nosotros, ya que pone en valor proyectos donde el cuidado del detalle, la identidad del origen y la dedicación diaria marcan la diferencia.

Un premio que reconoce la excelencia mundial

El Premio Mario Solinas está considerado uno de los reconocimientos más prestigiosos del mundo del aceite de oliva virgen extra. Creado por el COI en homenaje al profesor Mario Solinas, figura clave en el desarrollo del análisis sensorial del aceite de oliva, este concurso distingue cada año a los AOVEs con mejores cualidades organolépticas. ()

En la edición 2026 participaron 122 aceites procedentes de 11 países, evaluados por un jurado internacional de expertos que analizó aspectos como el equilibrio, la armonía, la complejidad aromática y la persistencia en boca. ()

La personalidad de una Hojiblanca única

Ser finalistas con nuestra Hojiblanca supone un reconocimiento muy especial a una variedad que expresa como pocas el carácter de nuestra tierra. Frescura, intensidad aromática, notas vegetales elegantes y una estructura equilibrada convierten a este aceite en una referencia dentro de nuestro catálogo.

Detrás de cada botella hay una forma de entender el AOVE basada en la selección temprana del fruto, una extracción impecable y la obsesión constante por preservar cada matiz natural del zumo de aceituna.

Un reconocimiento al trabajo bien hecho

Este nuevo logro nos impulsa a seguir avanzando con la misma filosofía: producir aceites honestos, singulares y de máxima calidad, capaces de emocionar tanto al consumidor como a los mejores paneles internacionales. Hace algunas campañas en este mismo concurso fue turno de nuestro Picual 555, algo que demuestra que nuestros campos no entienden de variedades. Y a este debemos de añadir la excelente posición de nuestra Arbequina 555 en la Guía Iberoleum 2026.

Queremos agradecer a todas las personas que forman parte de Terraverne —equipo de almazara, socios, colaboradores, clientes y amigos de la marca— su confianza y apoyo continuo.

Volver a estar entre los finalistas del Mario Solinas confirma que el camino es el correcto. Si quieres conocer la historia de Terraverne no dudes en venir a visitar nuestra almazara.